
Controlando la temperatura adecuadamente: lámparas IR de Sidel Matrix
Aquí está el problema cuando se reemplazan las lámparas originales en una máquina Sidel Matrix: existe el riesgo de que se altere la curva de temperatura.
Parece un detalle insignificante, pero si la densidad de calor varía aunque sea un poco, las preformas no se calentarán de manera uniforme. Eso hace que la espesor de las paredes de las botellas de PET sea irregular, o que aparezca esa superficie perlada tan molesta. Nosotros fabricamos nuestras lámparas de manera que cumplan exactamente con los parámetros originales, para que no tenga que lidiar con esos problemas.
Ajuste del tamaño de las lámparas
No nos limitamos a considerar la potencia de las lámparas. También analizamos la tensión y la corriente que consumen, para asegurarnos de que coincidan con lo que exige Sidel. ¿Por qué? Porque el sistema de alimentación eléctrica no debe sufrir desequilibrios.
También mantenemos la geometría del filamento y el espesor del cuarzo iguales a los originales. Esto permite que la emisividad sea constante, lo que significa que se logra la misma profundidad de penetración de ondas infrarrojas cortas. Por eso, nuestras curvas de temperatura coinciden con las especificaciones del fabricante.
Construcción y ajuste
Nuestros tubos están hechos de cuarzo de alta pureza. Es necesario, ya que deben resistir los ciclos térmicos intensos de las máquinas de soplado.
En cuanto a la instalación, se trata de un reemplazo directo. Utilizamos conectores industriales estándar, por lo que no tendrá que preocuparse por los cables.
Algo a lo que prestamos mucha atención es el centrado del filamento. Si el filamento se desplaza aunque sea un milímetro, el calor se distribuirá de manera irregular sobre la superficie de la preforma. Mantenemos estas tolerancias muy estrictas, porque ahí radica la calidad del producto.
Una realidad importante
Las lámparas IR de alta densidad generan una gran cantidad de calor. Eso es bueno para acelerar los tiempos de proceso, pero también ejerce una gran presión sobre los reflectores.
El punto clave es que, si los reflectores están dañados u oxidados, ni siquiera una lámpara perfecta podrá alcanzar la temperatura deseada. Es necesario mantener esos reflectores limpios para obtener los resultados esperados.
Siempre recomiendo verificar la integridad de los reflectores cada vez que se cambia una lámpara. Así se evita desperdiciar el rendimiento de una lámpara nueva.