
Cuarzo vs. Cerámica: ¿Cuál realmente le ayuda a ahorrar dinero en el incubador?
Cuando se prepara un incubador, generalmente hay dos opciones: emisores de cerámica o lámparas infrarrojas de cuarzo. A primera vista, la cerámica parece ser la opción más adecuada. Son económicas y no emiten luz, lo cual suena genial. Pero si ha estado trabajando en una fábrica, sabrá que la opción “económica” suele costarle más a largo plazo.
El problema con los calentadores de cerámica es que son lentos. Dependen de la masa térmica, por lo que tardan mucho en calentarse y tanto tiempo en enfriarse. Eso hace que sea difícil alcanzar una temperatura precisa.
Las lámparas de cuarzo son completamente diferentes. Utilizan radiación de onda corta para transmitir calor directamente a los polluelos. No pierden tiempo calentando el aire primero. En cuanto se encienden, se siente el efecto calorífico de inmediato. No hay más cambios bruscos de temperatura que puedan estresar a los polluelos.
También está el problema de la durabilidad. Los elementos de cerámica tienden a agrietarse. Con el paso del tiempo, se forman grietas microscópicas, y entonces… ¡el calentador deja de funcionar!
Los tubos de cuarzo están diseñados para soportar altas temperaturas sin deformarse. Ofrecen un flujo de calor constante durante miles de horas, sin necesidad de preocuparse por si la lámpara dejará de funcionar.
Claro, no todo es perfecto. Las lámparas de cuarzo emiten luz, y algunos criadores temen que eso afecte al sueño de los polluelos. Pero esto se puede solucionar con un poco de protección o con tubos recubiertos. Además, son de vidrio; si se caen, se rompen. No se puede tratar una lámpara de cuarzo como si fuera un ladrillo de cerámica.
Pero si se analiza desde el punto de vista económico, las lámparas de cuarzo son la mejor opción. Piense en toda esa energía desperdiciada mientras espera a que el bloque de cerámica se caliente. Comparado con el calor instantáneo que proporcionan las lámparas infrarrojas, es una alternativa excelente para evitar el desperdicio y mantener un ambiente estable. Su billetera… y sus polluelos… se lo agradecerán.