
Una mejor forma de manejar las lámparas infrarrojas Cefla
Si usted utiliza líneas de trabajo para el procesamiento de madera de marca Cefla, ya conoce el problema: las lámparas infrarrojas son las primeras en desgastarse. Son los componentes más importantes del equipo, pero también los que se desgastan con el tiempo.
Cuando comenzamos a diseñar lámparas de repuesto, teníamos un objetivo claro: queríamos algo que pudiera instalarse fácilmente y del cual no fuera necesario preocuparse. Sin necesidad de ajustar configuraciones de la máquina, ni de recalibrar nada… y, por supuesto, sin problemas adicionales.
Ajuste adecuado de la temperatura
Para nosotros, igualar la tensión y la potencia no es solo una cuestión técnica; se trata también de lograr una densidad térmica adecuada. Piénselo así: si la potencia es demasiado baja, el proceso de curado tardará mucho tiempo y toda la línea de trabajo se ralentizará. Pero si la potencia es demasiado alta, existe el riesgo de que la madera se queme o que la lámpara se dañe rápidamente.
Construimos estas lámparas según los valores de ohmios que exigen los controladores de potencia de Cefla. Esto permite mantener la corriente estable, lo que significa que no tendrá que lidiar con cortocircuitos en su panel eléctrico cada mañana.
Detalles importantes
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que el trabajo con madera es muy agresivo para los equipos. Estas lámparas pasan de estar extremadamente frías a extremadamente calientes, una y otra vez. Por eso, es importante que sus conectores estén bien ajustados. Un ajuste imperfecto puede causar arcos eléctricos, lo que dañará los conectores y hará que la lámpara se dañe en pocos días. Hemos ajustado las tolerancias para que pueda conectarlas fácilmente y seguir trabajando.
Consejos prácticos para el taller
La conclusión es simple: obtiene la misma radiación de onda corta para sus adhesivos y barnices que las marcas internacionales, pero sin pagar precios excesivos.
Algunos consejos para que las lámparas duren más tiempo: no las exponga a su temperatura máxima todo el tiempo; de lo contrario, el filamento se dañará más rápido de lo necesario.
Y, por favor, mantenga sus reflectores limpios. El polvo es el verdadero enemigo. Cuando los reflectores se ensucian, dejan de reflejar el calor, lo que obliga a la lámpara a trabajar el doble para mantener la madera a la temperatura adecuada. Manténgalos limpios, y sus lámparas le agradecerán.